Construcción en Bolivia: costos suben 60% y la inversión pública caería a menos de $us 1.000 millones en 2026
Eduardo Rodas advierte que los materiales de construcción acumulan alzas cercanas al 60%, según su sector, y prevé que la inversión pública no alcanzará los $us 1.000 millones en 2026 en...
El sector de la construcción en Bolivia enfrenta un escenario de encarecimiento de materiales, menor inversión pública y dificultades para ejecutar obras. Eduardo Rodas, presidente de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz, advirtió que los costos acumulan un incremento cercano al 60%, según el indicador que maneja el sector, y estimó que la inversión pública no llegará a los 1.000 millones de dólares en 2026.
Table Of Content
- Los materiales de construcción acumulan alzas
- Constructores buscan actualizar los contratos
- La inversión pública marcaría uno de sus niveles más bajos
- La construcción sería el sector más golpeado en 2026
- La inversión privada mantiene proyectos en marcha
- El sector espera señales de recuperación para 2027
En entrevista con Asuntos Centrales, Rodas explicó que la incertidumbre económica y los cambios en las medidas gubernamentales repercuten en los precios de los insumos y complican la ejecución de proyectos cuyos contratos fueron firmados con costos anteriores.
Los materiales de construcción acumulan alzas
Rodas señaló que las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE) reflejan un incremento acumulado cercano al 40% en los precios de la construcción durante los últimos tres años. Sin embargo, sostuvo que el indicador utilizado por su sector sitúa el aumento generalizado alrededor del 60%.
El dirigente aclaró que se trata de un promedio y que algunos materiales registran incrementos superiores, dependiendo del tipo de producto y de las características de cada obra.
El problema, explicó, es que los precios se actualizan con mayor rapidez de la prevista en muchos contratos públicos y privados, que no cuentan con cláusulas para ajustar los montos ante variaciones significativas de los costos.
Constructores buscan actualizar los contratos
Ante este escenario, Rodas informó que el sector trabaja en una propuesta para impulsar un nuevo decreto que permita actualizar los precios de los contratos vigentes y responder a futuros cambios en los costos de construcción.
El representante empresarial señaló que el Gobierno ya emitió un decreto de ajuste de precios el 30 de marzo, pero planteó que una nueva norma incluya un mecanismo que evite la necesidad de aprobar otro decreto cada vez que se produzca una variación generalizada.
También defendió la aprobación de una nueva ley de contrataciones que incorpore mecanismos permanentes de actualización de precios, tanto al alza como a la baja.
La propuesta, según Rodas, permitiría utilizar referencias periódicas de una entidad oficial, como el INE, para ajustar los contratos y reducir el riesgo de que las empresas constructoras enfrenten pérdidas o problemas de liquidez.
La inversión pública marcaría uno de sus niveles más bajos
El presidente de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz advirtió que la inversión pública atraviesa una fuerte contracción. Según las estimaciones que expuso en la entrevista, en años anteriores la inversión rondaba los 5.000 millones de dólares anuales, mientras que en 2024 habría descendido a unos 2.500 millones y en 2025 se habría situado entre 2.000 y 2.500 millones.
Para 2026, Rodas prevé que el monto no llegue siquiera a los 1.000 millones de dólares.
El representante del sector sostuvo que, aunque existen señales de organismos internacionales para otorgar financiamiento, esos recursos todavía no se traducen de forma suficiente en obras visibles.
También indicó que las entidades públicas de los niveles nacional, departamental y municipal han expresado su intención de pagar las deudas contraídas con las empresas constructoras. Sin embargo, advirtió que la regularización no será inmediata debido al volumen de las obligaciones pendientes.
La construcción sería el sector más golpeado en 2026
Rodas afirmó que la construcción sería la actividad económica con mayor decrecimiento en 2026, de acuerdo con su lectura de las proyecciones sectoriales. Explicó que esta actividad suele resentirse rápidamente durante las crisis porque requiere importantes inversiones de capital y depende de decisiones de gasto de los sectores público y privado.
Cuando aumenta la incertidumbre, señaló, las empresas y los hogares tienden a postergar proyectos, compras e inversiones, lo que repercute directamente en la ejecución de obras.
No obstante, el dirigente consideró que la construcción también puede reaccionar con rapidez cuando mejora el entorno económico y comienzan a ingresar recursos para financiar proyectos.
A su juicio, las señales de recuperación podrían observarse con mayor claridad entre los últimos meses de 2026 y el primer trimestre de 2027, aunque la evolución dependerá de las decisiones económicas y de la disponibilidad de financiamiento.
La inversión privada mantiene proyectos en marcha
Pese a la contracción, Rodas sostuvo que algunos proyectos privados de gran magnitud continúan sosteniendo parte de la actividad en Santa Cruz. Mencionó como ejemplo el proyecto Ventura Sur, cuya inauguración esperaba para los meses siguientes a la entrevista.
El presidente de la Cámara de la Construcción reconoció que estos emprendimientos no alcanzan el volumen de actividad de años anteriores, pero consideró que contribuyen a evitar una caída todavía mayor del sector.
También identificó las restricciones de acceso al crédito y los problemas de liquidez en el sistema bancario como factores que limitan la construcción de viviendas y el desarrollo inmobiliario.
Rodas señaló que una eventual reactivación de proyectos públicos departamentales y municipales podría generar mejores condiciones para que el sector privado retome inversiones que actualmente se encuentran a la espera de un entorno más favorable.
El sector espera señales de recuperación para 2027
La perspectiva de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz apunta a una posible mejora gradual, pero condicionada a las decisiones económicas de los próximos meses, la disponibilidad de financiamiento y la reactivación de las obras públicas.
Mientras tanto, el encarecimiento de los materiales, los contratos desactualizados y la reducción de la inversión mantienen la presión sobre las empresas constructoras.
Las cifras de costos e inversión citadas en esta nota corresponden a las estimaciones expuestas por Eduardo Rodas durante la entrevista y deberán contrastarse con los registros oficiales para confirmar sus periodos y metodologías.


