El analista económico Fernando Romero afirmó que la implementación del tipo de cambio flexible oficializa una devaluación que el mercado ya venía aplicando desde hace varios meses, aunque advirtió que la medida, por sí sola, no resolverá la falta de divisas en el sistema financiero ni evitará nuevos ajustes en los precios.
Durante una entrevista en Asuntos Centrales, señaló que el principal desafío sigue siendo la disponibilidad de dólares en los bancos, ya que, según dijo, continúa siendo difícil acceder a la divisa pese al nuevo esquema cambiario.
“Hice una pequeña ronda en algunos bancos y no hay la suficiente cantidad de dólares. Si uno necesita comprar 2.000 o 5.000 dólares, debería poder hacerlo sin problemas, pero eso todavía no ocurre”, afirmó.
En ese sentido, consideró que el Banco Central debe explicar cuánto respaldo ha destinado al sistema financiero para sostener el nuevo régimen cambiario y garantizar la oferta de divisas.
Prevé un ajuste de precios, pero no inmediato
Romero sostuvo que el nuevo tipo de cambio tendrá efectos sobre la inflación porque las importaciones, los registros contables y varios costos de la economía comenzarán a calcularse con una cotización superior a la anterior.
Sin embargo, aclaró que el impacto no será inmediato, ya que muchos productos que actualmente se comercializan fueron importados cuando el mercado ya operaba con un dólar paralelo.
“Sí va a haber un efecto inflacionario, pero no creo que sea inmediato porque gran parte de los productos que consumimos ya fueron adquiridos anteriormente”, explicó.
Añadió que la rebaja arancelaria anunciada por el Gobierno contribuirá a reducir parte del impacto, aunque la calificó como un paliativo que no modifica el ajuste de fondo.
También advirtió que algunas alzas de precios responden más a la especulación que a un incremento real de costos, por lo que consideró necesaria una mayor fiscalización para evitar abusos.
Servicios básicos y créditos
Respecto a las tarifas de electricidad, agua, gas y otros servicios básicos, el analista indicó que no existen razones técnicas para aplicar incrementos en el corto plazo, debido a que esos precios no están indexados directamente al tipo de cambio.
En cuanto a los créditos y ahorros, explicó que quienes mantienen activos en dólares verán incrementado su valor en bolivianos, mientras que quienes tienen deudas en esa moneda necesitarán más recursos para cumplir con sus obligaciones.
No obstante, insistió en que el principal problema continúa siendo el acceso efectivo a dólares dentro del sistema financiero.


