El proceso judicial contra Sebastián Marset en Estados Unidos dio un giro con la presentación de una nueva acusación que incorpora tres cargos adicionales, entre ellos conspiración para cometer narcoterrorismo, un delito que, bajo la legislación estadounidense, puede ser sancionado con cadena perpetua.
El periodista uruguayo Eduardo Preve explicó que, hasta ahora, Marset enfrentaba principalmente una acusación por conspiración para lavado de dinero, vinculada a operaciones financieras que utilizaron bancos corresponsales en Estados Unidos. Sin embargo, la situación cambió luego de que fracasaran las negociaciones entre la defensa y la Fiscalía.
Según Preve, la ruptura ocurrió después de que Marset difundiera una carta en la que acusó a agentes de la DEA de intentar extorsionarlo cuando fue detenido en Bolivia. “Estados Unidos resolvió responder con todo”, afirmó.
El analista señaló que el nuevo cargo por narcoterrorismo representa el cambio más relevante del proceso, ya que la administración estadounidense aplica una doctrina que considera organizaciones terroristas a estructuras criminales dedicadas al narcotráfico cuando también recurren a la violencia para sostener sus operaciones.
Explicó que, en este caso, la Fiscalía incorporó antecedentes remitidos por Uruguay sobre el denominado Primer Cartel Uruguayo (PCU), organización que identifica como liderada por Marset y a la que atribuye atentados, amenazas y homicidios. Esa información permitió sustentar la acusación por narcoterrorismo.
Además, la nueva imputación incluye un cargo por conspiración para traficar cocaína en una embarcación sometida a jurisdicción estadounidense, relacionado con la incautación de aproximadamente 1,6 toneladas de cocaína en junio de 2024 cerca de la isla colombiana de San Andrés. De acuerdo con Preve, al tratarse de una lancha sin bandera ni nacionalidad, Estados Unidos considera que puede ejercer jurisdicción sobre el caso.
El tercer cargo corresponde a lavado de dinero, sustentado en el presunto uso de criptomonedas. El periodista indicó que la Fiscalía detectó una billetera electrónica con aproximadamente cuatro millones de dólares en USDT, activo que también forma parte de la acusación.
Preve advirtió que el nuevo escenario incrementa significativamente la exposición penal de Marset, ya que en Estados Unidos las condenas por distintos delitos pueden acumularse. “El narcoterrorismo tiene una pena mínima de 20 años y máxima de cadena perpetua; el tráfico de cocaína por vía marítima también puede llegar a cadena perpetua y el lavado de dinero contempla hasta 20 años por cada cargo”, explicó.
Asimismo, señaló que esta acusación podría ampliar las investigaciones hacia otros integrantes de la estructura criminal en distintos países si las autoridades estadounidenses logran acreditar que operaban como parte de una organización dedicada al narcotráfico bajo la nueva doctrina aplicada por ese país.


