Aranda: contener el dólar con reservas “no es sostenible”
Carlos Aranda, analista económico señaló que el Banco Central puede contener temporalmente la cotización, pero sostiene que la estrategia requiere reservas y debe complementarse con medidas fiscales...
Carlos Aranda, analista económico señaló que el Banco Central puede contener temporalmente la cotización, pero sostiene que la estrategia requiere reservas y debe complementarse con medidas fiscales y monetarias. También cuestiona la falta de un rumbo claro para las reformas económicas.
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La intervención del Banco Central de Bolivia (BCB) en el mercado cambiario puede contener las variaciones bruscas del dólar en el corto plazo, pero no constituye una estrategia sostenible si depende de utilizar reservas internacionales de manera recurrente, advirtió el analista económico Carlos Aranda.
Según explicó, el nuevo régimen cambiario establece que la cotización se determina a partir de un promedio ponderado de las operaciones realizadas por las entidades financieras. En ese contexto, algunas transacciones registradas en los últimos días levantaron dudas sobre una posible intervención directa del BCB para moderar la cotización.
Aranda señaló que será necesario contrastar las operaciones del sistema financiero con los datos de reservas internacionales para determinar si efectivamente el Banco Central está utilizando divisas para contener el precio del dólar.
Una estrategia que requiere reservas
El analista sostuvo que, si se confirma una intervención mediante operaciones de gran volumen, la medida podría explicar la reciente moderación de la cotización, pero también evidenciaría el costo de sostenerla.
“Está claro que no es una estrategia sostenible a largo plazo”, afirmó Aranda, al señalar que una intervención diaria con montos elevados reduciría las reservas disponibles y limitaría la capacidad del BCB para continuar actuando sobre el mercado.
A su criterio, la política cambiaria debería estar acompañada por otras medidas, entre ellas una mayor restricción de la liquidez, el incremento del encaje legal y una reducción del déficit público. De lo contrario, advirtió, el control del tipo de cambio terminaría dependiendo principalmente de la venta de reservas.
El analista también señaló que una intervención permanente podría generar incentivos para que los agentes económicos aceleren la compra de dólares ante la expectativa de que el BCB continuará sosteniendo la cotización.
Cuestiona la ley de inversiones
Aranda también se refirió a la reciente presentación de la ley de inversiones y consideró que establecer un marco jurídico más claro puede contribuir a generar condiciones para atraer capital privado, aunque su impacto dependerá de la capacidad institucional para hacer cumplir las nuevas reglas.
Entre los aspectos que destacó está la incorporación de mayores procedimientos para evitar riesgos de expropiación o nacionalización de inversiones privadas, además de la creación de una agencia orientada a promover la inversión.
Sin embargo, advirtió que el principal problema no estaría únicamente en el contenido de la norma, sino en la confianza que generan las instituciones.
“La confianza en las instituciones es baja”, sostuvo Aranda, al referirse a indicadores internacionales relacionados con la calidad regulatoria y el cumplimiento de la justicia.
En ese sentido, señaló que una nueva ley por sí sola no garantiza un aumento inmediato de las inversiones si persisten factores que generan incertidumbre para las empresas, como los bloqueos o la interrupción de proyectos.
“No hay una dirección concreta”
Al evaluar el rumbo de la economía, Aranda cuestionó la falta de una estrategia integral y sostuvo que las medidas adoptadas hasta ahora no permiten identificar con claridad una dirección de política económica.
“Nuestro país no está avanzando mucho en ninguna dirección”, afirmó el analista, quien consideró que existe una parálisis en decisiones estructurales y que algunas medidas anunciadas se han aplicado de manera parcial.
También cuestionó el manejo de la política cambiaria, al señalar que inicialmente se comunicó que el mercado determinaría la cotización y posteriormente se anunció la intervención del Banco Central para evitar fluctuaciones mayores.
A su juicio, esa secuencia afectó la credibilidad de las nuevas reglas, especialmente después de la depreciación registrada durante las primeras semanas del nuevo régimen.
Pide un paquete de reformas con una hoja de ruta
Para Aranda, el Gobierno debería presentar una política económica integral y no aplicar las reformas de manera aislada o gradual sin una hoja de ruta claramente definida.
También expresó dudas sobre la capacidad de avanzar con las reformas en la Asamblea Legislativa, tomando en cuenta los cambios que se prevén en la conducción del Legislativo y la fragmentación de las alianzas políticas.
El analista consideró que la falta de una propuesta estructurada termina afectando la confianza de los ciudadanos y de los agentes económicos.
A su criterio, además de las medidas cambiarias y fiscales, el Gobierno necesita establecer un rumbo definido para sus reformas y comunicarlo con claridad para recuperar credibilidad y generar condiciones que permitan avanzar en inversión y crecimiento económico.


