Los analistas Sayuri Loza y Carlos Saavedra señalaron que las movilizaciones y bloqueos que atraviesa el país involucran diversos actores con intereses diferenciados, entre ellos sectores con demandas legítimas, organizaciones que buscan representación política y grupos que, según su análisis, persiguen objetivos de carácter político.
Loza sostuvo que existe una dimensión política detrás de las protestas y cuestionó que las exigencias de renuncia al presidente Rodrigo Paz se produzcan apenas seis meses después del inicio de su gestión. “Ahí podemos ver que hay intereses políticos”, afirmó, al señalar que algunos sectores buscarían recuperar espacios de poder y reposicionarse políticamente.
La analista también mencionó a organizaciones sociales que, en su criterio, buscan recuperar influencia. “Si es que ellos logran tumbar a Paz, van a mostrarse como las grandes organizaciones que son capaces de sacar y meter gobiernos”, señaló.
Asimismo, planteó que el conflicto tiene una dimensión internacional. “Esta es una lucha geopolítica”, afirmó, al sostener que determinados sectores consideran importante mantener en Bolivia un referente político para la izquierda regional. En esa línea, aseguró que la presencia de actores extranjeros y determinados discursos políticos contribuyen a dificultar los procesos de negociación.
Loza también cuestionó la ausencia de una propuesta alternativa por parte de quienes impulsan la renuncia del mandatario. “Se está hablando de que renuncie el presidente y luego qué. No hay una respuesta”, manifestó. Según indicó, a diferencia de otros momentos de la historia reciente del país, actualmente no observa un proyecto político claramente definido detrás de las movilizaciones.
La analista reconoció además que el Gobierno presenta debilidades y cuestionó algunas de sus decisiones. “Es un gobierno con muchas falencias, demasiadas”, afirmó, al referirse, entre otros temas, al caso de la denominada “gasolina basura”. Sin embargo, sostuvo que los bloqueos no representarían a la mayoría de la población y consideró que los sectores más vulnerables son los más afectados por estas medidas.
Por su parte, Carlos Saavedra diferenció tres tipos de actores dentro del conflicto: sectores reivindicativos, sectores que buscan representación y sectores que calificó como conspirativos.
Respecto a los primeros, afirmó que cuentan con demandas legítimas y capacidad de construir consensos mediante el diálogo. “Tienen absolutamente toda legitimidad para movilizarse”, señaló al referirse, por ejemplo, al sector del transporte. Sobre los sectores que buscan representación, indicó que forman parte de una discusión política de fondo vinculada al Estado Plurinacional y a la inclusión de diversos actores sociales. En ese contexto, consideró que el Gobierno debe impulsar acuerdos amplios para garantizar la gobernabilidad y enfrentar los desafíos económicos y políticos del país.
En relación con los grupos que definió como conspirativos, Saavedra afirmó que existen intereses políticos, económicos y geopolíticos que buscan generar inestabilidad. “Lo que buscan es dar un golpe al gobierno y volver a tomar a la fuerza lo que no pudieron conquistar en las urnas”, sostuvo.
El analista consideró que la clave para comprender la actual coyuntura radica en distinguir entre quienes presentan reivindicaciones sectoriales, quienes buscan representación política y quienes, según su criterio, intentan provocar un cambio de gobierno mediante mecanismos distintos a los electorales.


