La bolivianita llega a Milán de la mano de la diseñadora Eliana Onaga.
Bajada (195 caracteres exactos): La diseñadora de joyas Eliana Onaga llevó la bolivianita a Milano Jewelry Week 2026 con una colección inspirada en sus dos tonalidades y busca impulsar la joyería...
La bolivianita llegó a uno de los escenarios más importantes de la joyería internacional. La diseñadora de joyas Eliana Onaga presentó dos piezas de su colección Eterna Dualis en Milano Jewelry Week 2026, un evento que reunió a más de 400 artistas de más de 60 países.
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Onaga fue la única representante boliviana dentro de una delegación de diez diseñadores brasileños. Su participación permitió mostrar las características de una gema emblemática de Bolivia y establecer contactos con profesionales de distintos mercados.
En entrevista con Asuntos Centrales, la diseñadora explicó cómo la bolivianita se convirtió en la inspiración de su propuesta y por qué considera que esta gema tiene potencial para posicionarse en el mercado internacional de alta joyería.
Eterna Dualis: la bolivianita como símbolo del infinito
La colección presentada en Milán nació de una investigación creativa alrededor de la bolivianita y su característica combinación de colores: el violeta de la amatista y el amarillo del citrino.
Para Onaga, esta dualidad representa dos energías complementarias. Por un lado, la introspección y la transformación, asociadas al violeta; por otro, la luz y el brillo exterior, vinculados al amarillo.
Su primera colección, denominada Dualidades, fue presentada en diciembre de 2025 y despertó el interés de una curadora brasileña, quien posteriormente la invitó a participar en Milano Jewelry Week.
A partir de esa experiencia desarrolló Eterna Dualis, una propuesta que incorpora el símbolo del infinito como representación de la unión de dos elementos dentro de una misma gema.
Las piezas también incluyen otras piedras, entre ellas una gema de tonalidad lavanda que aporta delicadeza y amplía la paleta de colores de la colección.
Una gema boliviana frente a más de 60 países
La participación en Milano Jewelry Week representó un paso importante para la diseñadora. El evento reunió a más de 400 artistas de más de 60 países, con propuestas de joyería de autor.
Onaga formó parte de una delegación brasileña integrada por diez diseñadores, pero fue la única boliviana presente.
Durante la exposición, su trabajo no se limitó a mostrar las piezas. También explicó a los visitantes el origen y las características de la bolivianita, una gema que combina naturalmente los tonos de la amatista y el citrino.
Uno de sus objetivos fue mostrar que muchas personas conocen la piedra por su tonalidad violeta, pero no necesariamente identifican su particular combinación de colores.
La experiencia también le permitió establecer contactos con profesionales de Brasil y Japón, además de compartir conocimientos con diseñadores de diferentes culturas.
«Fue para mí no solo tener una exposición, sino tener conexiones con diferentes culturas, diferentes países y diferentes formas de expresión a través del arte de la joyería», relató.
El diseño de joyas requiere meses de investigación
Detrás de una pieza de alta joyería existe un proceso que va mucho más allá de la creatividad.
Onaga explicó que desarrollar una colección puede tomar al menos seis meses de investigación, pruebas y trabajo técnico. Cada diseño requiere estudiar los metales, las propiedades de las gemas, los cortes, el facetado y las técnicas de engaste.
En el caso de Eterna Dualis, el trabajo sobre la bolivianita incluyó un facetado exclusivo para aprovechar la incidencia de la luz y destacar sus dos tonalidades.
El resultado busca que la gema revele sus colores de acuerdo con el movimiento y la iluminación, especialmente cuando se observa bajo luz natural.
La diseñadora define esta metodología como slow design, una filosofía que prioriza los tiempos de investigación y elaboración antes que la producción acelerada.
«La joyería viene a ser un slow design. No podemos correr con los procesos y los tiempos», explicó.
También destacó que una colección necesita una estrategia de comunicación que permita transmitir la historia detrás de cada pieza y el valor de los materiales utilizados.
Bolivia tiene potencial para posicionar su alta joyería en el mundo
Para Onaga, la bolivianita representa una oportunidad que todavía puede desarrollarse mucho más en el mercado internacional.
Su participación en Italia le permitió mostrar el potencial de una gema vinculada a la identidad boliviana, presentada mediante un diseño contemporáneo y una historia propia.
La diseñadora considera que el país tiene otros materiales de su región que podrían incorporarse a futuras colecciones y convertirse en elementos diferenciadores de la joyería nacional.
Su intención es continuar investigando la bolivianita y explorar nuevos recursos naturales de Santa Cruz y otras regiones de Bolivia.
El desafío está en construir una propuesta de alta joyería que no se limite a utilizar piedras preciosas, sino que comunique su origen, su historia y el trabajo especializado que existe detrás de cada creación.
Eliana Onaga proyecta su marca hacia mercados internacionales
La marca Eternel Fine Jewels comenzó a tomar forma en mayo de 2024, inicialmente como una extensión de su actividad en diseño de interiores.
En diciembre de 2025, Onaga decidió convertirla en una marca independiente, con identidad propia y proyección internacional.
Su participación en Milano Jewelry Week forma parte de ese proceso de crecimiento y posicionamiento.
Para los próximos meses, prepara nuevas actividades y una presentación en Santa Cruz, coincidiendo con el segundo aniversario de la marca.
La apuesta es seguir desarrollando colecciones que incorporen materiales bolivianos y consoliden una identidad propia dentro de la alta joyería.
La experiencia de Eliana Onaga en Milán abre una oportunidad para Bolivia: convertir la riqueza de sus gemas en productos de alto valor agregado y demostrar que el talento nacional puede competir en escenarios internacionales.
La bolivianita ya tiene un espacio en la joyería de autor internacional. El siguiente paso será lograr que su reconocimiento también se traduzca en nuevas oportunidades para el diseño, la producción y la exportación boliviana.


