Las Reservas Internacionales Netas (RIN) de Bolivia alcanzaron los US$ 3.932,8 millones al 30 de septiembre de 2026, según el informe de administración de reservas correspondiente al tercer trimestre publicado por el Banco Central de Bolivia (BCB).
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El saldo representa un incremento de US$ 315,5 millones, equivalente al 8,7%, respecto al cierre de junio. El BCB atribuye el resultado principalmente a las compras de oro en el mercado interno y a la acumulación de reservas derivada de sus operaciones cambiarias con el sistema financiero, que durante el trimestre superó los US$ 400 millones.
Sin embargo, detrás del incremento del saldo total hay una composición que plantea desafíos para la disponibilidad de recursos y la gestión de riesgos.
El 87% de las reservas está concentrado en oro
El documento señala que las reservas de oro llegaron a 25,3 toneladas al cierre de septiembre, frente a las 22,3 toneladas registradas al finalizar junio. Durante el tercer trimestre, el BCB compró 4,1 toneladas de oro en el mercado interno.
El valor de estas reservas alcanzó los US$ 3.379,4 millones, con un incremento de US$ 506,5 millones respecto al cierre del trimestre anterior.
No obstante, el informe advierte que el 87% de las reservas internacionales está concentrado en oro, frente al 80% registrado al cierre de junio. El propio BCB sostiene que una concentración de esa magnitud no es recomendable para una adecuada administración de las reservas y plantea la necesidad de avanzar hacia una mayor diversificación.
El documento también muestra los efectos de la volatilidad internacional: pese al incremento de las tenencias físicas de oro respecto a agosto, su valoración de mercado disminuyó en US$ 78 millones durante ese periodo.
Las reservas monetarias bajaron a US$ 474,2 millones
Mientras aumentó el valor de las reservas de oro, las reservas monetarias internacionales descendieron de US$ 661,9 millones al cierre de junio a US$ 474,2 millones en septiembre.
La reducción fue de US$ 187,7 millones, equivalente al 28,4%, y el BCB la atribuye principalmente a la cancelación de obligaciones con el exterior.
Este componente comprende recursos líquidos y activos monetarios destinados, entre otros fines, a atender pagos internacionales y necesidades del sistema financiero. Por ello, su evolución es importante para evaluar la capacidad de respuesta inmediata del país, aunque por sí sola no determina toda la liquidez disponible.
El informe detalla que, dentro de las reservas monetarias, el portafolio de liquidez alcanzó US$ 399,3 millones, mientras los fondos a la vista sumaron US$ 36,5 millones y los billetes en bóveda, US$ 38,5 millones.
Rendimientos por US$ 5,89 millones
Durante el tercer trimestre, los ingresos por inversión de las reservas internacionales llegaron a US$ 5,89 millones, con una tasa de retorno de 0,24%.
De ese total, las reservas monetarias internacionales generaron US$ 5,49 millones y las reservas de oro, US$ 0,40 millones. El BCB reporta que el rendimiento total superó el promedio ponderado de sus referencias de comparación, situado en 0,21%.
La institución señala que mantuvo una política conservadora, con prioridad en la preservación del capital, la seguridad, la liquidez y la disponibilidad inmediata de recursos. También indica que aumentó la proporción de inversiones con calificación crediticia AA y redujo la exposición a entidades bancarias con calificación A.
Sin embargo, el tramo de inversión de mediano plazo, diseñado para optimizar los rendimientos de los activos en un horizonte de hasta tres años, no registraba inversiones activas al cierre del trimestre.
¿Qué muestran los datos?
El informe presenta dos movimientos simultáneos: una recuperación del saldo de las RIN y una mayor concentración de las reservas en oro, acompañada por una disminución de los activos monetarios.
La distinción es importante. El valor total de las reservas no equivale necesariamente al dinero disponible de inmediato para cubrir obligaciones externas. También importa la composición de los activos, su liquidez, las obligaciones pendientes y la evolución de sus precios internacionales.
El BCB reporta una mejora del saldo de las reservas al cierre de septiembre, pero también reconoce la necesidad de diversificar su composición. El seguimiento de la liquidez monetaria y de la exposición al precio del oro será clave para evaluar la solidez de esta recuperación.
Fuente: Banco Central de Bolivia, Informe de Administración de las Reservas Internacionales, tercer trimestre de 2026.


