Loreto Correa, académica chilena: “Santa Cruz ya no puede esperar más tiempo para tener presencia en Santiago”
La académica Loreto Correa plantea que Santa Cruz impulse una presencia comercial en Santiago, para defender los intereses bolivianos y evitar que casos como el de la madera queden sin respuesta.
La académica chilena Loreto Correa considera que Santa Cruz no debería esperar a que el Gobierno central impulse una mayor presencia comercial de Bolivia en Chile. En su criterio, el departamento tiene que tomar la iniciativa y promover mecanismos propios para defender los intereses de sus empresarios en Santiago, donde se toman decisiones que afectan al comercio boliviano.
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La propuesta fue expuesta durante una entrevista en la que Correa evaluó el acercamiento entre Bolivia y Chile, los resultados del XIX encuentro académico entre ambos países y las dificultades que quedaron en evidencia con la retención de un cargamento de madera boliviana en territorio chileno.
“Hay que dar un salto hacia delante en la relación binacional”, sostuvo Correa al explicar el planteamiento que presentó bajo el título “Santa Cruz a Santiago”.
Bolivia tiene poca presencia en Santiago
Correa señaló que existe una diferencia entre la presencia chilena en Santa Cruz y la participación boliviana en la capital de Chile.
Explicó que empresarios e instituciones chilenas visitan periódicamente Santa Cruz y que el país vecino cuenta con espacios de presencia comercial en Bolivia, incluso durante la Feria Exposición. Mencionó los puertos de Arica, Iquique y Antofagasta como parte de esa relación.
Sin embargo, afirmó que la presencia de empresarios, académicos, periodistas y representantes de la sociedad boliviana en Santiago es todavía esporádica. Esa ausencia, dijo, limita la visibilidad de Bolivia en el lugar donde se toman decisiones que pueden afectar a sus sectores productivos.
Para Correa, la relación comercial no debería depender exclusivamente de las gestiones de los gobiernos. Considera que Santa Cruz puede promover una iniciativa institucional y privada que permita establecer un mecanismo de representación y defensa de sus intereses en Chile.
La académica sostuvo que esperar a que el Gobierno central tome la iniciativa podría retrasar el proceso. En ese sentido, planteó que Santa Cruz aproveche sus capacidades institucionales y empresariales para avanzar en una agenda propia.
El caso de la madera evidenció problemas de representación
Uno de los ejemplos que utilizó Correa para explicar la necesidad de una mayor presencia boliviana en Chile fue el caso de la madera retenida en ese país.
A su juicio, este episodio dejó en evidencia problemas de institucionalidad y la falta de representantes bolivianos en los espacios donde se toman decisiones.
Correa cuestionó que, ante una situación de esta naturaleza, no exista una presencia física capaz de realizar gestiones oportunas ante las autoridades y las instancias judiciales correspondientes.
“Las decisiones se toman en Santiago”, remarcó, al señalar que las determinaciones adoptadas en esa ciudad pueden afectar a sectores completos del comercio boliviano.
También advirtió que el consulado, con los recursos y el personal disponibles, tendría una capacidad limitada para responder a este tipo de situaciones. Según explicó, Bolivia no cuenta con suficiente personal especializado ni con una estructura que permita defender de manera inmediata los intereses de sus empresarios.
La académica consideró que una respuesta tardía puede reducir las posibilidades de actuar ante decisiones que afectan a las empresas. Como ejemplo, mencionó que no se puede llegar tres meses después a realizar gestiones que requieren atención inmediata.
Por ello, planteó que Santa Cruz articule una iniciativa con instituciones, universidades y cámaras de comercio chilenas para capacitar y preparar representantes que puedan actuar en Santiago.
Cuestionamientos al manejo del caso y al Tratado de 1904
Durante la entrevista, Correa también se refirió al tratamiento del caso de la madera y al alcance del régimen de libre tránsito establecido en el Tratado de 1904.
La académica sostuvo que, en su interpretación, se antepuso la legislación nacional chilena a los acuerdos internacionales que regulan el tránsito de Bolivia. Añadió que ni el Gobierno chileno ni el boliviano hicieron prevalecer el tratado por encima de la normativa interna en esta situación.
“Esto está bajo un régimen especial”, explicó al referirse al libre tránsito. Consideró que lo ocurrido coloca a ambos países en una situación incómoda y que resolver el problema será difícil.
Correa también preguntó por la documentación del procedimiento aplicado a la madera. Mencionó la necesidad de conocer las actas, las contramuestras y los registros de las revisiones realizadas desde noviembre.
Durante la conversación se indicó que la quema de la madera en los puertos de Valparaíso y San Antonio había sido suspendida hasta nuevo aviso. Correa señaló que el caso todavía debía revisarse desde el punto de vista procedimental.
Sus observaciones apuntaron a la necesidad de contar con mecanismos de alerta y representación que permitan intervenir antes de que una controversia comercial llegue a una situación difícil de revertir.
Un mejor clima entre Bolivia y Chile, pero con tareas pendientes
Al evaluar el XIX encuentro académico entre Bolivia y Chile, Correa destacó que las conversaciones se desarrollaron en un ambiente franco, en el que se pudieron abordar asuntos que afectan a la población de ambos países.
También consideró que existe un mejor clima para el diálogo bilateral. Atribuyó ese avance a la posibilidad de discutir abiertamente los prejuicios y las imágenes distorsionadas que, durante años, dificultaron la comunicación entre bolivianos y chilenos.
Sin embargo, remarcó que el acercamiento requiere democracia, participación y, sobre todo, convicción para llevar adelante acciones concretas.
La académica recordó que los encuentros entre ambos países comenzaron en 1999 y se han desarrollado en distintos momentos de la relación bilateral. En su evaluación, estos espacios permiten identificar problemas y abrir conversaciones, pero el desafío está en convertir el diálogo en iniciativas concretas.
En ese marco, su propuesta de “Santa Cruz a Santiago” busca que el sector privado y las instituciones cruceñas tengan una presencia más activa en Chile, especialmente en los espacios donde se definen decisiones comerciales.
La idea central de Correa es que Santa Cruz no espere únicamente las gestiones del Gobierno nacional. Considera que el departamento puede impulsar una estructura de representación y coordinación que ayude a defender a sus empresarios y a fortalecer los vínculos económicos con Chile.


