La presidenta del Concejo Municipal de Santa Cruz de la Sierra, Luisa Nayar, sostuvo que la eliminación de la ficha técnica de impacto ambiental responde a la necesidad de simplificar trámites para emprendedores y frenar presuntos abusos registrados en gestiones anteriores.
La autoridad explicó que el objetivo de la medida es evitar que este requisito se utilice como un mecanismo de cobro irregular en la apertura de negocios pequeños, aunque aclaró que la normativa ambiental vigente no se ve afectada y continúa bajo competencia de otras instancias del Estado.
“Este instrumento fue utilizado simplemente para extorsionar a quienes buscan emprender”, afirmó Nayar al justificar la decisión municipal, al señalar que incluso actividades de bajo impacto como peluquerías o tiendas eran alcanzadas por esta exigencia.
En su criterio, el control ambiental no desaparece, ya que existen niveles de regulación distribuidos entre el Gobierno central y la Gobernación, que mantienen la emisión de licencias ambientales para actividades con mayor impacto. En ese marco, señaló que el municipio mantiene instancias técnicas para el seguimiento en casos que correspondan.
Respecto a las actividades potencialmente contaminantes, como mataderos o curtiembres, Nayar explicó que el control se mantiene a través de las competencias ya establecidas en la normativa vigente, principalmente desde otras entidades públicas.
La presidenta del Concejo Municipal agregó que la eliminación de este requisito busca también acelerar la apertura de negocios y generar un entorno más favorable para el emprendimiento en la ciudad.
“Se está buscando institucionalizar la simplificación de los trámites”, señaló, al referirse al impacto esperado de la medida en la actividad económica local.
Finalmente, informó que el Concejo Municipal también trabaja en otras normas, entre ellas la ley de concesiones, la ley de alianzas público-privadas y la carta orgánica municipal, que será socializada con distintos sectores antes de su tratamiento.


