El analista económico y expresidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Roger Banegas, consideró que el ajuste al régimen cambiario era necesario, pero cuestionó el momento y la forma en que fue aplicado. Advirtió que la medida podría enfrentar dificultades si el sistema financiero no logra abastecer la demanda de divisas.
Banegas sostuvo que el tipo de cambio oficial de Bs 6,96 por dólar ya no reflejaba la realidad del mercado, por lo que una modificación era inevitable. Sin embargo, afirmó que la decisión se adoptó de manera anticipada y sin cumplir el procedimiento institucional correspondiente.
“No era el momento. No era para hacer una modificación actual“, afirmó. A su criterio, la medida debió implementarse una vez que el sistema financiero devolviera aproximadamente $us 2.700 millones a los ahorristas, lo que, según explicó, habría incrementado la disponibilidad de divisas en el mercado.
Además, cuestionó que la resolución haya sido emitida por el Ministerio de Economía y no por el Banco Central, entidad que, según recordó, es la única autoridad con competencia para definir el régimen cambiario.
El desafío será abastecer dólares
El expresidente del BCB explicó que el éxito del nuevo esquema dependerá de que las entidades financieras puedan entregar dólares a quienes los soliciten. Caso contrario, advirtió que los mercados paralelos continuarán operando.
“Va a depender de que cuando cualquier persona vaya a un banco y quiera comprar dólares, los bancos le puedan proveer esa cantidad“, indicó.
En ese contexto, consideró indispensable que el Banco Central suministre divisas al sistema financiero mediante un fondo de estabilización o un mecanismo similar, utilizando parte de los aproximadamente $us 700 millones en reservas líquidas.
Si eso no ocurre, afirmó, los clientes seguirán recurriendo al mercado informal o al de criptoactivos para conseguir divisas.
Riesgos para algunas entidades financieras
Banegas también alertó sobre el impacto que la medida podría tener en entidades financieras de menor tamaño, debido a que varias mantienen más obligaciones en dólares que activos en esa moneda.
Asimismo, expresó dudas sobre la capacidad del Banco Central para sostener la demanda de dólares que podría generarse en esta nueva etapa y consideró que esa es una de las principales vulnerabilidades del nuevo esquema cambiario.


